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El niño con hiper-reactividad táctil

El tacto es un sentido muy importante que se comienza a desarrollar ya desde el embarazo, y que va aumentando conforme el bebe aprende a gatear, agarra objetos y se los lleva a la boca, explora con sus manos...

Una de sus funciones principales es informarnos de las características de las cosas que tocamos y saber diferenciar aspectos como la forma, la textura, la consistencia… y así poder desarrollar habilidades más precisas a nivel manipulativo. Ejemplos de ello pueden ser saber hacer nudos con cordones, o bien encontrar las llaves dentro del bolso sin mirar.

Por otro lado, la piel es un órgano que recubre todo nuestro cuerpo y también juega un papel importante en la función de protección. En relación al entorno, el tacto nos informa de aquello que puede hacernos daño y nos ayuda a percibir el peligro. Las manos, los pies y la boca son de las zonas más sensibles del cuerpo.

La hiper-reactividad táctil se muestra como una alteración en la percepción de las sensaciones del tacto, es decir, una respuesta extremadamente sensible a estímulos que para otras personas pueden llegar a pasar desapercibidos o incluso no sentirlos.

El niño con hiper-reactividad táctil puede reaccionar de manera exagerada o negativa ante un mayor número de situaciones que los demás pueden vivir con cierta normalidad:

Esta reacción interfiere directamente en la función protectora del tacto. Los niños pueden percibir peligro o amenaza en las situaciones como las descritas arriba, y es común observar reacciones emocionales exageradas (llanto, gritos, agresividad, bloqueos…). El tacto está muy ligado al desarrollo emocional: sentirse a gusto en el entorno en el que vivo, sentirse protegido y disfrutar del contacto afectivo con familiares y amigos. Por ello, a menudo los niños con hiper-reactividad táctil suelen mostrar un carácter más bien irritable, esquivo, inhibido, enfadado o con una necesidad de controlar el ambiente

Además, muestran una sensación permanente de defenderse de algo, del entorno, y les cuesta más prestar atención a aquello que les aporta la información táctil (aprender de las características, desarrollar una buena motricidad fina…), afectando a su aprendizaje.

Bibliografía: