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El enfoque de integración sensorial de AYRES®

El Enfoque de Integración Sensorial de Ayres® (ASI®) tiene como objetivo proporcionar al niño las diferentes experiencias sensoriales (vestibulares, propioceptivas y táctiles) necesarias para elaborar continuamente respuestas adaptadas a nuestro entorno y a las cosas que en él tienen lugar, lo que constituye la base del aprendizaje académico y del comportamiento social.

Este enfoque es utilizado por terapeutas ocupacionales y, como tales, los objetivos de la intervención están dirigidos a la mejora de la capacidad del niño para participar en las ocupaciones diarias que son significativas y satisfactorias en su contexto natural.

El rasgo diferenciador de la intervención es la consideración de los sistemas sensoriales como fuentes de información claves para el comportamiento y el aprendizaje. Aunque para el aprendizaje y el comportamiento son necesarios los estímulos procedentes de todos los sistemas sensoriales, los fundamentales son aquellos de origen táctil, vestibular y propioceptivo.

El niño debe estar motivado y comprometido en la elección de las actividades; por lo tanto, el juego es el medio por el cual se consiguen la elaboración de las respuestas más complejas. La intervención desde ASI® implica el uso de equipos tales como camas elásticas, equipos suspendidos, hamacas, cojines... que proporcionan los inputs sensoriales propioceptivos, vestibulares y táctiles, necesarios para conseguir alcanzar los retos y ejecutar las respuestas adaptativas más complejas.

La intervención es un diálogo continuo entre el niño y el/la terapeuta ocupacional, en el que las actividades y el medio ambiente se modifican para desafiar al niño a utilizar la información sensorial con el objetivo de elaborar y organizar una respuesta adaptativa. Este enfoque de tratamiento se desarrolla a través de una intervención uno a uno, en una intervención directa dentro de un entorno que cuenta con una amplia variedad de equipo especializado.

El terapeuta utiliza el razonamiento clínico con el fin de mantener el equilibrio entre las habilidades del niño, sus necesidades inmediatas, su nivel de desarrollo y su motivación intrínseca. También se controlan, en todo momento, el entorno y los componentes sensoriales y motores de las actividades con el objetivo de asegurar un desempeño con éxito por parte del niño en tareas cada vez más difíciles.

Para aplicar la intervención de la integración sensorial en un contexto clínico debe consultarse la Medida de Fidelidad de ASI® para obtener una información exhaustiva sobre el proceso terapéutico en sí, el material necesario, la formación del terapeuta ocupacional, etc.

Bibliografía: